Trastornos afectivos

Llamamos trastornos afectivos a aquellos que tienen que ver con desordenes del estado del ánimo, y que en caso de tener un motivo claro circunstancial, una experiencia vivida que lo provoca o destapa, permanece en el tiempo más allá de lo razonable. Es necesario evaluar cómo vive el adolescente su problema y su opinión al respecto así como a su familia, tener en cuenta la historia tanto clínica como experiencial del mismo. Algunos de los más comunes son los siguientes.

Depresión y trastorno bipolar

  • Depresión y distimia: La tristeza es también una emoción natural y por tanto sana, y forma parte del proceso de superación de pérdidas. Pero cuando su duración en el tiempo y su intensidad  nos impiden evolucionar se convierte en un problema de difícil resolución por uno mismo, porque la tristeza es falta de energía, no hay ni motivo ni objetivo para resolverlo. Frecuentemente en los jóvenes, actitudes hostiles e incluso agresivas, hacia uno mismo o hacia los demás, esconden una profunda tristeza por haber perdido a alguien, o algo.
  • Trastorno bipolar: Consta de episodios maníacos (periodos de estado de ánimo elevado constante) intercalados con periodos de depresión o de respuesta emocional débil. No se trata de un problema propio únicamente de la juventud, ya que abunda también en la adultez, pero durante la adolescencia se experimentan muchas más emociones entrelazadas y complejas  que en la niñez, la ilusión y la decepción que en la infancia solía venir dadas desde fuera, el adolescente es ya capaz de tener sus propias ilusiones y decepciones. Con el tiempo, en la adultez  se suele aprender a no ilusionarse tanto y a regular las decepciones, por lo que durante la adolescencia el trastorno bipolar puede parecer de mayor intensidad.

Otros trastornos afectivos

  • Desorden desmórfico premenstrual: Se trata de síntomas depresivos, irritabilidad y tensión antes de la menstruación. Añadido a las molestias físicas, cambios hormonales que alteran el ánimo, limitaciones conductuales y demás complicaciones  que pueda conllevar la menstruación para la persona que lo sufra (de forma absolutamente personal y exclusiva), encontramos lo que pueda simbolizar consciente o inconcientemente para la susodicha, desde la prueba palpable `para ella de haber dejado atrás una etapa más feliz, hasta vivir la fertilidad como una responsabilidad, obligación o condena.
  • Ansiedad: La taquicardia, exceso de sudoración, o sensación de no poder respirar, son reacciones de nuestro cuerpo a un miedo a menudo no identificado. La detección de síntomas y la compresión de su significado ayuda mucho a saber  qué hacer con ellos y cómo canalizarlos.
  • Fobia social: El miedo a los demás se aprende, por lo que puede reeducarse para que se convierta en algo útil. Tiene su origen en haber aprendido, no de forma consciente, que los demás son una amenaza y/o que uno no es capaz de enfrentarse al mundo. Y en una etapa en la que el cambio físico y la necesidad de aceptación del grupo aumentan en paralelo, sucede el siguiente círculo vicioso: miedo+miedo a que se sepa que tengo miedo+miedo a lo que suceda si saben que tengo miedo, lo que acaba resumiéndose en miedo al miedo.

Si ves a tu hijo un poco raro y crees que podría tener alguna de las anteriores afecciones, ¡llámanos!

Aviso Legal I Política de Privacidad I Política de cookies
2020 © Todos los derechos reservados. Página web desarrollada por El Ático de las Ideas

Abrir chat